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Su lucha secreta

Después de la tempestad viene la calma

Jaci Velásquez demuestra que la fe mueve montañas, y en medio de estos momentos tan difíciles por los que atraviesa debido a su enfermedad de bipolaridad, la estrella de la música cristiana logra alcanzar lo que siempre soñó: la felicidad.

Jaci Velásquez es una estrella de la música cristiana que ha obtenido un gran número de premios a lo largo de su trayectoria artística, además de que ha  sido invitada a cantar varias veces a  la Casa Blanca.

Mientras que en el mundo de la música todo era éxito para Jaci, su vida personal no tomaba el mismo rumbo pues la cantante y actriz de Chasing Papi se encontraba experimentando fuertes cambios de humor.

Estos cambios eran muy drásticos e inesperados, unos días lloraba sin motivo aparente y otros días su carácter se encontraba fuera de control.

Al principio de esta pesadilla, Jaci justificaba su conducta a las fuertes experiencias que había tenido en su vida personal: el divorcio de sus padres, adaptarse a su vida matrimonial y la mala respuesta que obtuvo por parte de sus fans cristianos por protagonizar la película Chasing Papi a lado de Eduardo Verástegui.

Cada día era más fuerte la depresión de Jaci, a tal grado de no querer levantarse de la cama. Afortunadamente abrió los ojos y se dio cuenta que necesitaba ayuda.

Jaci se enteró que su inestable conducta era originada por un desorden bipolar, una enfermedad psiquiátrica que afecta a más de 2.5 millones de personas adultas, de las cual la mitad son mujeres.

Afortunadamente la enfermedad de Jaci está controlada por los medicamentos, además de que su inquebrantable fe le ha dado fuerza para salir adelante y gracias a eso se encuentra más tranquila viviendo en Nashville.

Actualmente Jaci dirige su propio sello discográfico A' postrophe Records, además de haber terminado su último álbum Beauty Has Grace, que salío al mercado este año.

Jaci puede presumir que después de la tempestad viene la calma y ahora tiene lo que tanto anheló, la felicidad.

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